La realidad que compartimos nos obliga -o por lo menos lo intenta- a desarrollar una mentalidad cortoplacista. Queremos resultados, y los queremos ya. Pensar en las consecuencias si de un futuro lejano o no tan lejano se trata, resulta casi ridículo. Porque buscamos lo inmediato, porque la vorágine de la actualidad nos condiciona, si no determina como seres de esta era.
Internet se nos presenta como una herramienta capaz de alimentar este tipo de pensamiento del “ya” y es en este medio en el cual encontramos al e-Book, definido como una versión electrónica o digital de un libro que originalmente fue editado en papel.
Según Rudolph Verderber, teórico sociocultural contemporáneo, la comunicación -en este caso interactiva- consta de ciertos principios que la constituyen, entre los que se resalta la responsabilidad social que existe por parte de quien comunica públicamente, pero ¿cuán responsable es aquel que publica un libro en la Web del mismo, si es de autoría ajena? Al mismo tiempo el autor, ¿se beneficia o se perjudica con este tipo de difusión? Porque por un lado ayuda a que se conozca mediante esta especie de publicidad, pero ¿y los derechos de autor?
Internet se nos presenta como una herramienta capaz de alimentar este tipo de pensamiento del “ya” y es en este medio en el cual encontramos al e-Book, definido como una versión electrónica o digital de un libro que originalmente fue editado en papel.
Según Rudolph Verderber, teórico sociocultural contemporáneo, la comunicación -en este caso interactiva- consta de ciertos principios que la constituyen, entre los que se resalta la responsabilidad social que existe por parte de quien comunica públicamente, pero ¿cuán responsable es aquel que publica un libro en la Web del mismo, si es de autoría ajena? Al mismo tiempo el autor, ¿se beneficia o se perjudica con este tipo de difusión? Porque por un lado ayuda a que se conozca mediante esta especie de publicidad, pero ¿y los derechos de autor?
1 comentario:
La publicación de e-books hasta donde yo tengo entendido es anónima, o se aproxima a serlo, porque quien se interesa por este tipo de escritos se focaliza más en su contenido que en la fuente emisora. Casi no importa quien lo haga público y en consecuencia, la responsabilidad de éste resulta ser nula.
Sin embargo considero que el autor así mismo se beneficia con este tipo de difusión. Internet es una herramienta fundamental y una de las tecnologías en vías de desarrollo con mayor potencial, entonces considero que aprovechar su alcance masivo es una forma inteligente de hacerse conocer.
A quien le agrade la obra, seguramente termine comprándola y el autor a fin de cuentas, se beneficiará, más allá de la posible “violación” de sus derechos.
Toribio
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