
Durante el siglo XX diversos autores han manifestado su actitud negativa frente a la cultura de masas generada con el advenimiento de los mass media y las nuevas tecnologías. En el marco de la Teoría Crítica, en su libro Dialéctica del iluminismo (1947), los autores Adorno y Horkheimer expresan su disgusto hacia lo que denominan “industria cultural”, es decir, la producción en masa de bienes simbólicos y la consecuente degradación de la cultura.
Considerados elitistas y apocalípticos por el afán de intentar mantener la cultura dentro de un selecto y pequeño grupo (la elite) y no adecuarse a los medios de comunicación resientes, los autores han argumentado que una vez que la cultura alcanza los medios de masas, se ve altamente simplificada en pos del consumo masivo que implica la llegada de esa misma cultura a los diferentes estratos de la sociedad. En este proceso, tanto Adorno como Horkheimer denuncian la transformación de la obra de arte en un producto industrial y, por ende, masificado, con bajos grados de dificultad y que evita la reflexión.
En este contexto, el fin principal de la pieza cultural deja de ser el gozo y la belleza, sino que se convierte en la búsqueda del entretenimiento, diversión y consumo. Se pierde la idea de artistas como hacedores de cultura y sus respectivos contempladores, y aparecen los productores y consumidores.
Entonces, teniendo en cuenta esta perspectiva, vale preguntarnos: ¿el hecho de que una obra literaria pueda ser encontrada fácil e instantáneamente en un medio masivo como Internet, implica la degradación tanto de ésta como de su autor? ¿el hecho de que la obra literaria pueda ser alcanzada por individuos pertenecientes a diferentes culturas y grupos sociales, es decir, que sobrepase las fronteras de una pequeña elite, trae aparejado la pérdida de importancia y valor cultural de la pieza?
Considerados elitistas y apocalípticos por el afán de intentar mantener la cultura dentro de un selecto y pequeño grupo (la elite) y no adecuarse a los medios de comunicación resientes, los autores han argumentado que una vez que la cultura alcanza los medios de masas, se ve altamente simplificada en pos del consumo masivo que implica la llegada de esa misma cultura a los diferentes estratos de la sociedad. En este proceso, tanto Adorno como Horkheimer denuncian la transformación de la obra de arte en un producto industrial y, por ende, masificado, con bajos grados de dificultad y que evita la reflexión.
En este contexto, el fin principal de la pieza cultural deja de ser el gozo y la belleza, sino que se convierte en la búsqueda del entretenimiento, diversión y consumo. Se pierde la idea de artistas como hacedores de cultura y sus respectivos contempladores, y aparecen los productores y consumidores.
Entonces, teniendo en cuenta esta perspectiva, vale preguntarnos: ¿el hecho de que una obra literaria pueda ser encontrada fácil e instantáneamente en un medio masivo como Internet, implica la degradación tanto de ésta como de su autor? ¿el hecho de que la obra literaria pueda ser alcanzada por individuos pertenecientes a diferentes culturas y grupos sociales, es decir, que sobrepase las fronteras de una pequeña elite, trae aparejado la pérdida de importancia y valor cultural de la pieza?
4 comentarios:
Creo que el permitir a todos el acceso indiscriminado a las obras, y en este caso a los libros, no crea una perdida de valor cultural. Es mas, desde mi punto de vista pienso que el haber abierto las puestas a todos de la misma manera, ayuda a mucha gente a acceder a cosas que de otras formas no podría. En mi caso, soy médica especializada en Traumatología y el que haya libros publicados en Intenet me facilitó muchas cosas. El poder estar al tanto de muchas investigaciones y descubrimientos a nivel ciencia y a nivel tratamientos nuevos, es imprescindible en mi especialidad. Saludos
Si bien es cierto que no solo el arte sino tambien la cultura han sido fuertemente afectadas en estas ultimas decadas debido a, no solo los medios masivos de comunicación, sino tambien a causa de la industria cultural; hay ciertos aspectos positivos merecedores de un breve análisis. Un claro y simple ejemplo de cómo el arte a sufrido alienaciones es apreciable cuando observamos las obras del artista Andy Warhol. Este personaje icónico es considerado por varios como un asesino del arte plástico que no veía al arte como un medio para transmitir belleza, armoníia, reflexión ... sino que lo veía como un producto industrial inserto dentro del mercado como un bien mas. Muchas obras de Warhol eran producidas en serie literalmente. Ahora bien, en este caso, sí creo que se esta degradando el arte. Pero otro caso distinto es cuando se intenta "duplicar" por asi decirlo, una obra para poder asi llegar a un publico mayor y hasta ahora ignorado. Es desagradable que una persona no pueda disfrutar de una obra de Shakespeare debido a su condición socio-económica o nivel de educación. Sí, es cierto que quiza se deba modificar ciertos aspectos de la obra para que sea comprensible por todos, pero acaso: no hacemos lo mismo cuando leemos "la Ilíada" y "La odisea" en los colegios?, no hacemos lo mismo cuando nos enfrentamos con textos importantes pero muy dificiles de comprender?, acaso no leemos los análiss hechos por otros autores? Simplificar las obras y permitir el fácil acceso a ellas mediante la internet es algo que beneficia a muchas personas. No debemos ser "egoístas" y sentir que parte de nuestro ser esta siendo aniquilada debido a que esa obra que tanto nos costo conseguir y entender esta siendo disfrutada por otros. Dudo mucho que los autores hayan querido que esas obras solo fuesen disfrutadas por unos pocos... el idealismo del artista es llenar las almas de las personas con emociones que por si solas no pueden alcanzar. No seamos egoistas, no dejemos que el poseer tal o cual obra afirme nuestro autoestima por la sola necesidad de poseer algo original, el arte va mas alla de eso. Compartamos, de eso se trata el mundo hoy en dia, conectemosnos, compartamos, enriquezcamosnos con las ideas de los demas, no dejemos de asombrarnos. No seamos egoistas.
Según Adorno y Horkheimer, la industria cultural contribuía a la falta de pensamiento en sus espectadores, y La verdad, creo que en ciertos aspectos esto es cierto. Podemos ver en la televisión muchos programas que toman elementos que son considerados artísticos, para adaptarlos al medio y "masificarlo" para el publico. Yo creo que ese no es el problema, sino el hecho de que ese conocimiento sea banalizado y modificado, alterando su condición y su llamado a la reflexión. O también puede ser, como ocurre con varios programas de entretenimiento, que la oferta televisiva no deje otra opción al telespectador. Como así también hay gente que disfruta viendo programas que no tienen algún sentido y sean meramente "sexuales", como es el caso de Tinelli. Para corrobrar esto, se puede recurrir a las investigaciones y hacer trabajos de campo, para saber qué les sucede a la audiencia. No sé si esto tiene un fin, no como ocurría en los tiempos de Adorno y Horkheimer, donde se usaban los medios para "alienar" a la gente, lo que sí sé es que la televisión se está volviendo repetitiva y sin contenido. Por lo tanto, no contribuye al pensamiento.
la verdad que me parecio muy interesante este articulo, creo que muchas veces hay que replantearse lo que los medios de comunicacion difunden, como por ejemplo los best-sellers. Sin embargo me parece que queda en cada individuo tener la capacidad de discernimiento frente a las diferentes obras literarias.Asimismo, me parece que la comunicacion actual brinda una herrramienta sorprendente para intentar llevar la cultura a sectores de la sociedad no tan favorecidos
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